Cuando te paras en este día, un domingo de contemplación, de poner en orden tus pensamientos y sentimientos, de maltratar tu estado psiquico es cuando llevas estas palabras como muchas otras que dijo ayer esa persona y te das cuenta de que realmente es así...
Somos capaces de dar amor y entregarlo pero no somos capaces de darnos cuenta que también dañamos. ¿Es por eso que somos peores o mejores? No... simplemente somos personas humanas, tenemos nuestros errores. Debemos ser lo suficiente maduros y capaces de luchar con esas dos fuerzas que habitan en nuestro corazón, la de bien y el mal. Es esa lucha que tenemos que librar nosotros, esa lucha donde debe ganar el mal y saber amar por encima de todo y saber reconocer al que sufre y está triste, que en contadas ocasiones es la persona que está al lado.
Esa misma persona dijo "cuando Jesucristo estaba en la cruz podía hacerse dejado vencer por el mal y maldecir a quienes lo crucificaron pero no lo hizo, al contrario, dejo que venciera el amor y simplemente pidio por ellos para que el Padre los perdonara porque no sabían lo que hacían".
Y así es... así es como se demuestra que ante todo el amor y la bondad triunfa.
Y a pesar de todo, yo sigo a tu lado, porque a pesar de todo esa lucha del bien y mal en mi es vencida por el bien... y porque a pesar de todo tus ilusiones son alegrías.
A pesar de todo, y aunque no lo veas o no lo creas, sigo a tu lado, en silencio, quizás no lo demuestre...y te lo he demostrado, a lo mejor no tanto como esperabas, pero cree sigo... a tu lado.
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