Y a pesar de todo seguimos teniendo miedo de jugar y de perder. Preferimos no intentar jugar aún sabiendo que se puede llegar a ganar por el miedo de perder y hacernos daño en ese juego, por miedo a caernos y dañarnos.
No nos damos cuenta de que lo más fácil es jugar y arriesgar pues el no intentarlo es mucho más complicado puesto que siempre sabrás que por miedo has perdido y no lo has intentado y eso te acompañara siempre, mientras que de la otra manera sabes que lo has intentado y has ganado o no.
Ser princesa cuesta, pero cuesta también ser reina y si tengo que ser algo me quedo como plebeya puesto que los cuentos de princesas han sido contados por ellas y son las princesas las que no saben de la vida real, viven y cuentan sus vidas y sus sufrimientos...pero no saben que las plebeyas, vivimos cada día soñando ser princesas, jugando a ser ellas, perdiendo y ganando...
Ser plebeya cuesta pero se puede llegar a ser princesa siempre que no se tenga miedo a perder. Solo hace falta soñar y no querer perder por miedo.
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