¿Alguna vez han sentido que la vida gira y gira, y no tiene un fin?
La vida es como un tío vivo, diferentes historias atrapadas en un mismo sitio que van dando vueltas y que al fin y al cabo se van interconectando unas a otras, por unos motivos u otros o por ideales.
Sin embargo, no deja de ser un baile, donde esos caballitos del Tiovivo somos nosotros, las personas que vamos pasando por esta vida.
En su momento, J.L. Garci, lo reflejaba en su película "Tiovivo C.1950". De una manera o de otra, deja ver esas historias de esas personas de esa época que fueron viviendo esos momentos previos a la Navidad de una manera festiva y pícara en donde los problemas e ilusiones estaban pero ellos sabían bailar en el tiovivo...
Sin embargo, puede ser de los años 50, pero ves la película y te ves reflejada en alguna de esas historias... en la del botones del banco que miente para no defraudar a su familia, en la profesora solitaria de mecanografía, en la taquillera del metro enamorada de esa persona entregada a un servicio, en esa pobre anciana solitaria y agradable,..
¿Quién no se ha visto reflejada en alguna de esas historias? Yo sí... y cada vez que veo en mi memoria esa historia, esa imagen final de esa historia se me quedan los ojos como a ella.
Solo queda seguir bailando en el tiovivo de la vida y lo mejor que se pueda... pues como recitaba el final de la película con la frase de Manuel Alcántara: "Corrían malos tiempos, pero vistos a distancia quizás fueran los más nuestros"... pues hoy por hoy, nos asemejamos a esas historias y son muy nuestras...
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