martes, 6 de noviembre de 2012

Descubrir el día

"Preguntó un gurú a sus  discípulos si sabrían decir cuándo acababa la noche y empezaba el día. Uno de ellos dijo: 
- Cuando vez un animal a distancia y puedes distinguir si es una vaca o un caballo.
- No.- Dijo el gurú.
- Cuando miras un árbola distancia y puedes distinguir si es un mango o un anarcardo.
- Tampoco.- Dijo el gurú.
- Está bien.- Dijeron los discípulos.- Dinos cuándo es.
- Cuando miras a un hombre al rostro y reconoces en él a tu hermano. Cuando miras a la cara a una mujer y reconoces en ella a tu hermana. Si no eres capaz de esto, entonces, sea la hora que sea, aún es de noche."

(La oración de la rana I. Anthony de Mello)

¿Somos capaces nosotros de reconocer el día y la noche? En muchas ocasiones nos quedamos en la noche, en esa oscuridad que no nos ayuda ver la claridad del día porque en la noche es cuando más solo se está y es cuando se está con uno mismo. 

Vivimos para y por nosotros, y eso nos hace estar en plena noche, sin mirar la grandeza del día, la grandeza de las demás personas. No somos capaces de reconocer a esas personas y dar algo por ellas. No somos capaces de despojarnos de nuestros deseos más inalcanzables por entregarnos a los demás, porque creemos que mirando por nosotros mismos y por nuestro propio egoísmo seremos felices y alcanzaremos la felicidad. 

Miremos más allá de la noche y comencemos a entregarnos a esas personas, solo así viviremos en la grandeza que nos han regalado, el día y la noche, solo así podremos encontrar la verdadera felicidad


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