-- No os asustéis. ¿Buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado? No está aquí. Ha resucitado. Mirad el sitio donde le pusieron. Ahora id a decir a sus discípulos y a Pedro: Él va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis, como os dijo"
Mc 16, 5-7
Y es en esa noche del Sábado Santo cuando todos resucitamos a Jesús. Cuando volvemos a comprender el misterio. Cuando esperamos a que Él venga de nuevo a nosotros.
Es después de haber experimentando su Pasión cuando esperamos gozosos su vuelta a nosotros. Cuando contemplamos su venida. Cuando lo miramos y reconocemos sus llagas y su costado.
Es esa noche santa cuando sabemos que hemos experimentado la Cruz, pues quien no experimenta y carga la Cruz no podrá entender la Resurrección, no podrá experimentarla.
Esas horas previas es cuando lo miramos, miramos a Cristo Crucificado y nos perdemos en su mirada... es ahí cuando volvemos a experimentar ese Amor profundo que siente por nosotros. Ese Amor único.
En la noche santa, en la noche de la vigilia pascual... noche en donde esperamos que se ruede esa piedra del sepulcro... es esa noche cuando nos damos cuenta de que no ha acabado que la Resurrección es una llamada a la esperanza, a la alegría... y es ahí cuando empezamos a quitarnos las piedras que nos impiden entrar en el Sepulcro y ver que Jesús ha resucitado. Es ahí cuando comenzamos a ver que aunque vivamos llevando nuestras cruces, llegará un momento en que la Resurrección llegue, solo es cuestión de estar en alerta y vigilante así como estar a los pies de la Cruz como lo hicieron las mujeres.
¡Feliz Pascua de Resurrección!
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