lunes, 23 de abril de 2012

Momentos...

"Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues esa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quienes somos. Lo que nunca me había planteado es si algún día no recuerdas ninguno de ellos."

Todos los dias de mi vida

Son esos momentos en que cambia tu vida. En un solo momento, en un solo instante, en cuestión de minutos tu vida puede cambiar... Ese momento que entra una persona a tu vida, ese momento en que haces o dices algo que cambia el rumbo de una relación... ese momento que quisieras cambiar...

Sin embargo, son esos momentos los que definen tu ser, tu persona... Son esos momentos lo que van haciendote ver el rumbo de tu vida y te van enseñando a vivir. Y piensas que quieres borrarlo de tu memoria, dar marcha atrás en el tiempo y cambiar ese momento... Pero con el paso del tiempo te das cuenta que esos momentos son los que hacen que avances, para bien o para mal y que hacen que seas tú mismo.

¿Qué pasaría si esos instantes de felicidad que todos hemos vivido se borraran de nuestra memoria? ¿Qué pasaría si esos momentos de sufrimiento y dolor se borrarán de nuestra mente? No seriamos los mismos. Todos queremos borrar ese dolor y quedarnos con la felicidad, pero para ser nosotros mismo debemos recordar tanto el dolor como la felicidad. 

Solo recordando esos momentosm, llegaremos a ser lo que somos. Y solo siendo nosotros mismos daremos ese amor total. 

lunes, 16 de abril de 2012

Si nunca...

Si nunca rompes un racimo de uva en el lagar, nunca tendrás un vaso de vino sobre tu mesa.
Si nunca te arriesgas a perder, nunca te das la oportunidad de ganar.
Si nunca afrontas la pena de partir, nunca conocerás la alegría del regreso.
Si nunca sufres muriéndote en la siembra, nunca te gozaras renacido en la cosecha.
Si nunca te dueles bajo el peso de tu culpa, nunca saborearas el alivio del perdón.
Si nunca mueles los granos de tu trigo, nunca conocerás el sabor del pan.
Si nunca afrontas el miedo de dejar de ser como eres, nunca descubrirás la alegría de ser como puedes ser.
Si nunca estas dispuesto a dejar todo lo que tienes, nunca sentirás que lo tienes libremente.
Si nunca estas dispuesto a morir por una causa, nunca sabrás para que vives.
Si nunca encaras tu pena y dejas de reír para llorar, nunca conocerás la dicha del que deja de llorar para reir.
Si nunca te arriesgas a cruzar el río, nunca sabrás lo que te aguarda en la otra orilla.

domingo, 8 de abril de 2012

Ha resucitado... y nosotros con Él

"Entraron al sepulcro y vieron un joven sentado a la derecha, vestido de blanco. Y se asustaron. Él les dijo:
-- No os asustéis. ¿Buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado? No está aquí. Ha resucitado. Mirad el sitio donde le pusieron. Ahora id a decir a sus discípulos y a Pedro: Él va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis, como os dijo

Mc 16, 5-7

Y es en esa noche del Sábado Santo cuando todos resucitamos a Jesús. Cuando volvemos a comprender el misterio. Cuando esperamos a que Él venga de nuevo a nosotros. 

Es después de haber experimentando su Pasión cuando esperamos gozosos su vuelta a nosotros. Cuando contemplamos su venida. Cuando lo miramos y reconocemos sus llagas y su costado. 

Es esa noche santa cuando sabemos que hemos experimentado la Cruz, pues quien no experimenta y carga la Cruz no podrá entender la Resurrección, no podrá experimentarla. 

Esas horas previas es cuando lo miramos, miramos a Cristo Crucificado y nos perdemos en su mirada... es ahí cuando volvemos a experimentar ese Amor profundo que siente por nosotros. Ese Amor único.

En la noche santa, en la noche de la vigilia pascual... noche en donde esperamos que se ruede esa piedra del sepulcro... es esa noche cuando nos damos cuenta de que no ha acabado que la Resurrección es una llamada a la esperanza, a la alegría... y es ahí cuando empezamos a quitarnos las piedras que nos impiden entrar en el Sepulcro y ver que Jesús ha resucitado. Es ahí cuando comenzamos a ver que aunque vivamos llevando nuestras cruces, llegará un momento en que la Resurrección llegue, solo es cuestión de estar en alerta y vigilante así como estar a los pies de la Cruz como lo hicieron las mujeres. 

¡Feliz Pascua de Resurrección!

jueves, 5 de abril de 2012

Jueves Santo

"Os doy un mandamiento nuevo que os améis mutuamente como yo os he amado, dice el Señor"

Jn 13, 14

Hoy, Jueves Santo, es día donde celebramos y conmemoramos ese amor de Jesús por nosotros. Ese día que Jesús se sienta a la mesa con sus doce discipulos, incluso con el que lo iba a traicionar y entregar...y al cual seguía amando a pesar de su traición, al que lavo los pies y se los beso aún sabiendo que Judas lo entregaría horas más tarde con un beso. 

Se entrega a ellos, les lava los pies como símbolo de entrega y servicio al mundo. Será esa noche cuando pronuncie esas palabras de "haced esto en conmemoración mía". Será esa noche cuando es entregado después de retirarse a orar y pedir que ese cáliz se le aparte, cuando flaquea, pasa miedo pero aún así acepta lo que el Padre tiene para Él. 

Muchas de las veces hablamos del amor sin saber que es y sin fijarnos en lo que es. Hoy hablamos del amor fraterno, el amor al hermano. Es Jesús quien nos enseña que debemos amar sin condiciones, es Él quien se entrega por Amor a nosotros. Es Él quien nos enseña que debemos amar a quien nos traiciona, a quien nos humilla, a quien nos desprecia... amar sin límites. 

Suena a utopía... pero, ¿acaso no lo hizo Jesús? Nos llenamos la boca diciendo que seguimos a Jesús, que cumplimos sus enseñanzas pero sin embargo el único mandamiento que nos dejo, no somos capaces de cumplirlos. Ni siquiera somos capaces de lavar los pies a los demás. No somos capaces de servir a los demás... 

Hoy es Jueves Santo... día donde compartiremos de manera especial la mesa con Él y lo acompañaremos a Él en su oración, en su Pasión... Hoy seremos nosotros quienes acompañemos a Jesús... 

Y hoy... nuevamente expirementaremos el Amor que Jesús nos tiene. Ese Amor que debemos tener nosotros. Ese Amor Verdadero y único que nos hace ver el misterio de la Resurrección pues no experimentaremos la resurrección sin haber pasado antes por el sufrimiento de la Cruz... esa Cruz que simboliza el Amor eterno y único. El amor para siempre. El amor que nunca acaba. El  amor que es entregado por todos y cada uno de nosotros. 

¿Seremos capaces de servir a los demás? ¿Seremos capaces de amar a quien nos traiciona, nos miente, nos humilla, nos desprecia... al que odiamos? ¿Seremos capaces de transformar ese rencor y odio en amor?

martes, 3 de abril de 2012

Aprender en la vida...

La vida está llena de lecciones. ¡Aprendamos!
Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la verdad. co momento valioso es ahora.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debo competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, ésta me controlará a mí.
Que no hay que decirle nunca a un niño que sus sueños son ridículos, ¿qué tal si nos cree?
Que no debemos nunca juzgar a los hijos por sus errores, que como padres cometimos cuando éramos jóvenes.
Que es más importante que me perdone a mí mismo, a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.

Vive y deja vivir, y sobre todo. ¡Sé feliz!