"La vida es Bella" es de esas películas que cada vez que la ves, siempre terminas encontrando algo nuevo... Es de esas películas que cuando la ves tu visión cambia.
Roberto Benigni supo mostrar la capacidad de las personas para influir en las circunstancias que les rodean, para encararlas con un talante diferente.
Esa comedia pero que a la vez es tragedia por su contesto histórico y por como marca esa relaciones humanas... hay momentos de la película que se ven esas relaciones... Cuando ella, por amor y por no abandonar a su marido y su hijo hace parar el tren para subir e ir a un destino que no está hecho para ella, cuando Guido se encuentra con el médico y este en vez de ayudarlo lo quiere para que le solucione un enigma que no lo deja vivir...
En esta película se nos muestra que la vida es maravillosa, que vale la pena vivirla a pesar de sus sinsabores, solo es cuestion de que cristales son los que usamos para vivirla, para verla de otra manera, ver que se puede vivir aún a pesar de las dificultades. Esta película es un canto a la vida, es una suma de todos esos sentimientos que vamos experimentando por este sendero: amistad, amor, ilusión, tristeza, angustia... Pues "como en una fábula, hay dolor, y como una fábula, está llena de maravillas y felicidad"
Y es verdad que no se es feliz con mucho sino con pequeñas cosas como ella decía: "aún no te das cuenta que soy feliz con un helado de chocolate y con un pasea los dos cogidos de la mano". Y es tan cierto, o ¿quien no es feliz con eso? ¿quién no es feliz con esos pequeños momentos con su ser amado en donde ni siquiera hace falta hablar solo rozarse o mirarse?
Ojalá podamos levantarnos todas las mañanas y saludar a la vida con esa gran frase de Guido: "¡Buenos días princesa!".
Juguemos al juego y ganemos puntos para cuando acabemos de jugar podamos decir "Hemos ganado 1000 puntos! Es para morirse de risa!"


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