Y así otro año más que se acaba...
Cuando llega esta época del año donde todo son buenas intenciones, buenos deseos (algunos sinceros y otros no), etc... es cuando empiezas a valorar que ha pasado en el año que se va en tu vida...
Mirar hacia atrás cuesta. Sin embargo, miras con pena y alegría. Alegría porque quizás el 2012 te ha dejado algo bueno, conocer cada día más a la gente que realmente está a tu lado y darte cuenta de a quien tienes.
Miras con pena porque también te das cuenta de lo que has perdido, de las personas que se han ido. Pena porque te das cuenta de que los propositos no se han cumplido y d que has sido demasiado paciente con el tiempo cuando el tiempo no lo ha sido contigo.
Sin embargo, cuando llega el día de hoy piensas que es un año más vivido, es un año donde aprendes, donde creces, donde maduras... A pesar de estar mal, de estar bien, de llevarte las desiluciones, de llevate alegrías, etc... ha sido un año donde ves la capacidad que tienes para aguantar, para madurar, para crecer...
Ha sido un año donde las experiencias han ayudado a ser tu misma. Las experiencias te han ayudado a saberte conocer un poco más y a seguir adelante. Ha sido un año donde a pesar de no jugar tus cartas y arriesgarse, has sabido estar y demostrar la persona que eres.
Aún así, no puedo mentir y decir que ha sido mi mejor año porque no lo ha sido ni es mi mejor fin de año pues pensaba que las circunstancias serían diferentes. No puedo mentir y decir que estoy bien cuando no lo estoy. Sin embargo, si puedo dar las gracias al 2012 por permitirme conocerme un poco más y ser mejor persona, saber los límites de la paciencia que aún tengo, saber como soy y saber estar ahí para las personas aún cuando las personas no están.
Gracias al 2012. Solo espero y deseo que el 2013 sea capaz de recompensarme por todo lo sufrido en el 2013.
Gracias 2012. Bienvenido 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario