sábado, 31 de marzo de 2012

...Revolución del alma...

ESCRITO POR ARISTÓTELES EN EL AÑO 360 A.C.

Nadie es dueño de su felicidad, por eso no entregues tu alegría, tu paz tu vida en las manos de nadie, absolutamente de nadie. Somos libres, no pertenecemos a nadie y no podemos querer ser dueños de los deseos, de la voluntad, o de los sueños de quien quiera que sea.

La razón de tu vida eres tú mismo. Tu paz interior es la meta de tu vida, cuando sintieres un vacío en el alma, cuando creyeres que aún te está faltando algo, aún cuando tengas todo, envía tus pensamientos hacia tus deseos más íntimos y busca la divinidad que existe en ti. Deja de poner tu felicidad cada vez más lejos de ti.

No te pongas objetivo que no estén al alcance de tus manos, abraza los que estén a tu alcance hoy. Si andas desesperado por problemas financieros, amorosos, o de relaciones familiares,
busca en tu interior la respuesta para tranquilizarte, tú eres el reflejo de lo que piensas a diario. Deja de pensar mal de ti mismo y sé tu mejor amigo siempre.

Sonreír significa aprobar, aceptar, felicitar. Entonces abre una sonrisa para aprobar el mundo que te quiere ofrecer lo mejor.

Con una sonrisa en el rostro las personas tendrán la mejor impresión de ti, y tú estarás afirmando para ti mismo, que estás “cerca“ de ser feliz.

Trabaja, trabaja mucho a tu favor. Deja de esperar la felicidad sin hacer esfuerzos. Deja de exigir a las personas aquello que ni tú has conquistado todavía.

Critica menos, trabaja más. Y, no te olvides nunca de agradecer.

Agradece todo lo que está en tu vida en este momento, inclusive el dolor. Nuestra comprensión del universo, aún es muy pequeña para juzgar lo que queremos que sea nuestra vida.

LA GRANDEZA NO CONSISTE EN RECIBIR HONRAS, SINO EN MERECERLAS"

viernes, 30 de marzo de 2012

Melancolías de la vida...

Hay días en los que amanecemos con todas las penas y nostalgias del mundo, extrañando tiempos  pasados, tiempos que quedaron en "instantes".

La vida está llena de esos pequeños momentos. Los guardamos y atesoramos en una mágica caja que contiene todas nuestras emociones y sentimientos vividos. En los días tristes las sacamos y revivimos con el corazón. En unas ocasiones nos producen melancolías, en otras, sin embargo pueden darnos fuerza para el día que afrontamos.

A lo lejos escuchas una melodía que te trae tanto gratos como tristes recuerdos de un ayer que ya se fue,  y es que guardamos el recuerdo en esa caja donde nos cabe todos lo que somos y lo que fuimos alguna vez, nadie tiene acceso a esa caja, tan sólo tú. Son tus emociones, es tu sentir, sólo te pertenece a ti.

Muchas preguntas que ya no tienen respuestas, porque son cosas que pertenecen al ayer,  a esa caja mágica que guarda nuestras lágrimas que nadie puede ver ni sentir porque son tuyas, te pertenecen, las viviste, y ahí quedarán.

 Aún duelen muchas decisiones que tomaste, puede que con el tiempo descubrieses que eran mejores o peores, pero en su tiempo te parecieron certeras. Ahora diriges tu propia vida y te haces cargo de ella, eso hace de ti una gran persona. Ahora aceptas tus errores del pasado y enmiendas los que están a tu alcance.


Respira, todos las personas tenemos esos días, extrañar siempre duele, pero hay que seguir adelante.

Recuerda que cada día de tu vida es una día en el que suceden cosas que serán guardadas al igual que lo has hecho con todos los años anteriores. Puede que más tarde te  encuentres añorando lo que ahora estás viviendo, porque así somos los seres humanos, somos como una caja llena de sentimientos que vamos recolectando con cada día que vivimos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Con el tiempo...

Con el tiempo...

...te das cuenta que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero...
...entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas...
...aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida...
...aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes...
...comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual...
...te das cuenta que cada experiencia vivida con una persona, es irrepetible...
...te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios, pero multiplicados...
...aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes...
...comprendes que apresurar las cosas o forzarlas para que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas...
...te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante...
...aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo...

Es el tiempo quien va marcando nuestro camino. Es el tiempo quién ayuda a sentir, a amar, a olvidar, a descubrir, a recordar, etc...

Solo con el tiempo, el dolor se convierte en alegría. Solo con el tiempo, el amor se convierte en nostalgia. Solo con el tiempo el rencor se convierte en caridad... Solo con el tiempo...

Con el tiempo, nos damos cuenta que la vida es vivida y no comprendida, pues se nos ha dado la oportunidad de vivirla. Con el tiempo, nos daremos cuenta de que el tiempo es nuestro compañero y solo él es quien nos da la amistad, el dolor, el amor...

Y es el tiempo, quien nos ayuda a superar nuestras debilidades y dolores. Es el tiempo quien nos ayuda a encontrar el camino perdido. 

Con el tiempo... solo con el tiempo... se superan las mayores adversidades, pues el tiempo lo marca Él, y Él es quien marca nuestro camino. 



viernes, 9 de marzo de 2012

Amar...

Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan...

Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas
dulces..., amar lo amable, no es amor.

Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo en el ansia
de la semilla ciega que perdió
el rumbo de la luz, aprisionada
por su tierra, vencida por su misma
tierra...Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!

Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra
por dentro...

Es entrarse en la entraña
de la noche y adivinarle
la estrella en germen...¡La esperanza
de la estrella!... Amor es amar
desde la raíz negra.

Amor es perdonar; y lo que es más
que perdonar, es comprender...
Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar...

¡Amor es resucitar!

Dulce María Loynaz


martes, 6 de marzo de 2012

Las etapas... ¿hora de cerrar?

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!. El pasado ya pasó.

No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.
Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!

Paulo Coelho