sábado, 26 de mayo de 2012

Aprenderás...

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma...

Y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad...

Comenzaras a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño...

Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema sí te expones demasiado...

Aceptarás que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...

Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida...

Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias...

Y que no importa que sea lo que tienes, sino a quien tienes en la vida... Y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir...

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, sí estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian...

Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, solo por el placer de disfrutar su compañía...


Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos...

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos...

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar...

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.


Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...

Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porqué no importa cuan delicada y frágil sea una situación: Siempre existen dos lados.


Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...

Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza...

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel...

Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo...

Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado...

Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles...

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de ¡enfrentarla!

William Shakespeare

martes, 22 de mayo de 2012

Decir adiós con el corazón...

En nuestro camino encontramos muchas almas con las que interactuamos e intercambiamos energías de un modo que contribuye a nuestro crecimiento y al suyo. Aprendemos lecciones conjuntamente.
 
Compartimos la mesa. Compartimos el amor. Pero a menudo llega el momento de decir adiós.

Hay despedidas que llegan de manera súbita, inesperada, sin advertencia. Hay despedidas que podemos planear y hasta programar. La duración de la despedida no tiene importancia. Lo que importa es cómo manejamos nuestras despedidas.

Podemos despedirnos con el corazón abierto y agradeciendo todo lo que hemos aprendido. O podemos cerrar el corazón y decir con amargura que hemos vuelto a perder.

Podemos decir adiós con una actitud de confianza, fe y amor, en la creencia de que nuestros corazones nos unieron durante un tiempo para disfrutar de la vida y avanzar a nuestro viaje. O podemos hacerlo emitiendo juicios duros preguntándonos "¿qué hicimos mal
para que nuestro camino nos impidiera continuar unidos?". Podemos decir adiós con el corazón abierto, sintiendo tristeza, añoranza y alegría. O podemos decir adiós bloqueando nuestras emociones y afirmando que así es la vida.

A veces es hora de decir adiós. No siempre podemos elegir el momento, pero podemos elegir las palabras de nuestro corazón...


miércoles, 16 de mayo de 2012

Barreras que caen

"Ponemos barreras para protegernos de quienes creemos que somos. Luego un día quedamos atrapados tras las barreras y ya no podemos salir"


"Sólo podéis amar a otros en la medida en que os amáis a vos mismo" "La verdad es amor"


"Pusistes una armadura invisible entre tú y tus verdaderos sentimientos. Ha estado ahí durante tanto tiempo que se ha hecho visible y permanente. [...] Pero no podía decir simplemente todo lo que se me pasaba por la cabeza y hacer todo lo que me apatecía. Nadie me hubiera querido"


"El Caballero de la Armadura Oxidada"

En la mayor parte de nuestra vida somos como este caballero preso de su armadura que él mismo se ha puesto inconscientemente. La diferencia es que nosotros muchas de las veces nos la ponemos conscientemente por miedo a que nos dañen y por miedo a no ser amados tal como somos. 

Ponemos esas barreras y cuando llega alguien que la ve y la traspasa, nos da miedo, nos paraliza y somos las personas más frías. 

Esa armadura entre nosotros y nuestros sentimientos siempre estará ahí. Sin embargo, habrá alguien que tire esa armadura y que hará que seamos nosotros mismo. No obstante, aunque haya una persona que nos tire la armadura, no llegamos decir y hacer lo que nos apetece por miedo a dañar a esa persona y sabiendo que eso nos daña a nosotros... Podemos amar a los demas cuando nos amamos a nosotros mismos, pero también podemos amar a los demás aún cuando no nos amamos a nosotros mismo. 

Sin embargo, tarde o temprano, las barreras y los escudos caen... El problema es cuando no queremos ver el momento de esa caída y volvemos a construirla aún cuando ya está dañada y los materiales no son fuertes. Podemos arreglarla, parchearla, buscar materiales más fuertes, pero siempre quedará algo que nos recuerde que esa barrera y escudo se han caído...

Solo es cuestión de hacer caso a esa barrera y escuchar como se cae, porque solo así veremos que nuestra vida tiene sentido y que hayamos hecho lo que hayamos hecho que se caiga la barrera no es malo, al contrario, será bueno pues eso es lo que nos abre las puertas a ser nosotros, al amor y no a ser lo que se espera de nosotros o de ser simplemente lo que he estado haciendo hasta este tiempo... ¿seremos capaces?

domingo, 13 de mayo de 2012

El Calor del Alma


Todos nosotros hemos pasado muchos días, o semanas enteras, sin recibir ningún gesto de cariño del prójimo. Son momentos difíciles, cuando el calor humano desaparece, y la vida se reduce a un arduo esfuerzo por sobrevivir.
En esos momentos en que el fuego ajeno no le da calor a nuestra alma, debemos revisar nuestro propio hogar. Debemos agregarle más leña y tratar de iluminar la sala oscura en la que nuestra vida se transformó.

Cuando escuchemos que nuestro fuego crepita, que la madera cruje, que las brasas brillan o las historias que las llamas cuentan, la esperanza nos será devuelta.

Si somos capaces de amar, también seremos capaces de ser amados. No es más que cuestión de tiempo.

Paulo Coelho 


viernes, 11 de mayo de 2012

No permitas que...

No permitas que nada ni nadie destruya ese don precioso que brilla dentro de ti. No permitas que se termine el brillo del amor en tu alma, porque quienes te han amado tanto, aún, con el paso del tiempo te siguen amando y deseándote el bien. Hazles el homenaje de no permitir que nadie quiera doblegarte y someterte a su voluntad. Ámate como ellos te han amado y respétate como el divino sueño de Dios. Reconoce en cada buen recuerdo el germen de tu vida y corrige los errores del hoy podando las hojas muertas del árbol que sostiene tu historia. 

Rodéate de luz y sé luz... 

Descansa pero no te dejes caer. No te dejes vencer por las corrientes que parecen tan terribles, tan inefables, no les des mayor atención de la que debes darle, porque si todo el tiempo piensas en las contrariedades de la vida, terminarás confundiéndote con lo mismo que no deseas. 

Aunque parezca difícil emprender el camino y parezca difícil avanzar, cuando hayas dado varios pasos, estarás nuevamente andando el sendero de la felicidad. 

Recuérdalo siempre:
nunca es tarde para... volver a empezar!!! 


miércoles, 2 de mayo de 2012

Corazón razonado

Todo pasa por alguna extraña razón. Extraña razón que nunca llegamos a comprender o que no vemos sino con el paso del tiempo...


Al igual que las cosas pasan, las personas pasan, vienen y se van por alguna razón que no sabemos... 


Por mucho que busquemos las explicaciones a las cosas que nos pasa, no podemos ver la explicación ni razón por las que nos pasa, puesto que hay cosas que no tienen explicación razonada sino que se explican con el corazón y esas explicacines se nos escapan pues no muchas de las veces no dominamos la razón pues mucho menos dominaremos el corazón... 


Cuando las explicaciones se encuentran en el corazón es mejor dejar que sea el mismo corazón que hable y sea quien camine... solo así el corazón y el tiempo, ganarán y tendremos neustra explicacion de porque todo pasa... solo es cuestión de saber esperar...